“Que tendrá ese tomate con su precio por las nubes es la lluvia, son los vientos son de oro se presume Qué pasa con estos precios que a los blancos los consumen si por consejos de salarios los sueldos suben y suben (???) Que tendrán los precios, que los vuelve locos Desde opositores hasta el gobiernos se ponen chotos Que tendrán los precios, que se vuelven locos Los congelamos, los controlamos y ellos relocos”
Era una chica ruda, aire recio al caminar, sus ojos solo emanan seguridad y confianza sabiendo que no puede fallar.
Provocativa su mirada, engatuzaba a todo aquél que hozara responder su provocación de fatal mujer.
En un rincón de su habitación, libros tirado de sillón, la última carta de un amor y otra vez la almohada atestiguó, todas sus lágrimas de temor, toda su rabia insegura, aquella puta intriga, de dónde está el amor....
Todavía tengo en mi retina, tus ojos pidiendome una reacción, como queriendo dar el perdón, y un paso hacia los dos, era marzo, era de tarde, y hoy ya es tarde para pedir perdón.
Esa mirada que hoy me esquiva, desde ese día todavía me lastima, esa voz anhelando un te quiero nada de esto fue real y hasta morir contigo me quedo
Era martes hacía calor, todavía vivía el fuego en nosotros dos, fue jueves, hacía frío y a la noche no hubo alcohol que avivara ese olvido lleno de eufemismo.
Ese amor en los ojos cambio por odio en el alma, la voz que todo calla. dio un paso hacia el vacio, esa nave que conduce al olvido
Herrumbrado en la penumbra, de la sumas de mi dudas, desconfiado de lo cotidiano, meditando recluido mundano.
Pasivo y dubitativo, relamiendome la herida mientras sangro por la misma, y esta puta no se cura.
Sin fin de noches, dedicadas como esclavas, al resolver de mil incognitas, que ni son mil, ni son incognitas.
Barajo en la petaca, mil opciones de resaca, poemas adictivos, de rimas al suicidio, de no llegar a ojos de quien deben ser leídos.
Trago verde sin depende, barniz violeta sin poeta, lírica de una voz de milonguera, tierna la disntigue aguantando en la gatera. lo desconocido no es terrible, sólo es desconocido, lo terrible en esta vida es el olvido.
Fragata entre mis líneas, cautiva sin aviso, de tanto buque hacia el olvido, la prosa la persigue, sin poder dar en su nido.
Barajo en la petaca, mil opciones de resaca, poemas adictivos, de rimas al suicidio, de no llegar a ojos de quien deben ser leídos.
Falsos moralistas, los que dicen que te equivocas y su corazón limpio no está a veces callar y pensar, hace ver cuanto tenemos para aprender, crecer es ver donde está el camino para ser mejor que ayer.
No me juzgues, vivir es aprender de los errores, del menor al mayor, del tonto al infame.
Tu cruz no la voy a cargar, mi alma no quiere vagar en tu mentira de aparentar, que sos lo contario de equivocar.
Falsos moralistas, los que dicen que te equivocas y su corazón limpio no está a veces callar y pensar, hace ver cuanto tenemos para aprender, crecer es ver donde está el camino para ser mejor que ayer.
No confío en tu falsa impunidad, impoluto tu accionar no es, desconfío del quien no erra, por que no tuvo de que mejorar.
Tristeza me da tu parecer, confiado en que la gente no quiere ver, no me mates por lo de ayer, limpiá tu cómoda llena de necedad, cocina tu mentiras y cenate tu ambición de ser lo que nunca vas a ser.
Falsos moralistas, los que dicen que te equivocas y su corazón limpio no está a veces callar y pensar, hace ver cuanto tenemos para aprender, crecer es ver donde está el camino para ser mejor que ayer.
Otra madrugada en el tintero, renovado mensaje en la botella, que otra vez se pierde en el vacío, insípido de tu ganas de ausencia.
Tantos soldados del calendario, cayeron esperando tu silencio, por fin verse derrotado.
La pasarela sigue esperando, ver aproximar tu figura, verla refleja en vidrio, transitan pasajeros perdidos, marinero de otros viajes al eden, turistas del olvido y desdén, pero nunca vos.
Negro escenario, de fondo grisáceo, casi anaranjado agua, se acaba otra taza y el café no alcanza, el alcohol es la balanza, donde la esperanza, se compara con la fe.
Ritual de abrazos en colores, mezclas de besos transpirados, en alcohol e ilusión, de no perder la esperanza, no ceder ante la comodidad, de no dejarnos vencer, por la razón y la madurez, permitirnos ser niños, pensando sólo en jugar.
Atrevernos a cantar el corazón, a liberarlo de tanta presión, hacerlo feliz por una expresión, reventarlo de adrenalina, hasta que las fuerzas, abandonen su ser, para volver volviendo, para soñar soñando, para al fin en final.. vivir viviendo y no padeciendo...